El 15 de marzo fue el día del consumo responsable. Cada elección que hacemos, desde los alimentos que consumimos hasta la energía que utilizamos, tiene un impacto ambiental. De ahí surge el concepto de “consumidor responsable”, que implica ser conscientes de las consecuencias ecológicas y sociales de nuestros hábitos de consumo.
¿Por qué debemos cambiar nuestros hábitos de consumo?
El progreso económico y social conseguido durante el último siglo ha estado acompañado de una degradación ambiental que está poniendo en peligro los mismos sistemas de los que depende nuestro desarrollo futuro y, ciertamente, nuestra supervivencia.
Para que la transición tenga éxito, es necesario potenciar el aprovechamiento eficaz de los recursos, tener en cuenta todo el ciclo de vida de las actividades económicas y participar activamente en los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente.
¿Qué tiene que cambiar?
Son muchos los hábitos de consumo que, si se modifican ligeramente, pueden tener un gran impacto en la sociedad.
Los gobiernos deben implantar y poner en práctica políticas y normativas que recojan medidas como el establecimiento de objetivos para reducir la generación de residuos, el fomento de prácticas de economía circular, y el apoyo a políticas de contratación sostenible.
La adopción de una economía circular implica diseñar productos duraderos, reparables y reciclables. También implica promover prácticas como la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclaje de productos para minimizar los residuos y el agotamiento de los recursos.
Además, se puede adoptar un estilo de vida más sostenible: consumir menos, elegir productos con menor impacto ambiental y reducir la huella de carbono de nuestras actividades cotidianas.
Como consumidor, ¿cómo puedo ayudar?
Hay dos maneras principales de ayudar:Reducir los residuos generados y 2. Pensar bien lo que se compra y elegir una opción sostenible siempre que sea posible.
Evitar tirar comida y reducir el consumo de plástico, una de las causas principales de contaminación de los océanos. Tener siempre encima una bolsa reutilizable, negarse a usar pajitas de plástico y reciclar botellas de plástico son buenas formas de contribuir en el día a día.
Tomar decisiones inteligentes acerca de las compras también ayuda. Comprar productos sostenibles y locales puede suponer una diferencia, además de que presiona a las empresas para que adopten prácticas sostenibles.
Les compartimos unos videos que realizamos años atrás sobre esta efémeride.
¿Qué opciones de consumo responsable encontramos en Mercedes?
Cada vez hay más opciones de consumir productos frescos : verduras,
frutas, quesos, huevos. También de encontrar productos de cosmética, entre otros.
Fuentes consultadas:














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